Después de una larga temporada de para, retomo el blog. Ahora sí prometo no dejarlo.
El tema que suscita este post inaugural de la “segunda época” es relativo al tamaño de los escritos judiciales.
¿Se ha dado cuenta estimado lector, que los estudios de abogados más prestigiosos, -es decir, los que, cobran más y por cierto, se supone que tienen a los mejores abogados- elaboran unos escritos que suelen ser enormes?. Demandas y/o escritos de contestación que fácil superan las 50 páginas.
Yo me pregunto qué ganan con eso. En primer lugar para nadie es un secreto la carga procesal que aqueja a nuestro sitema de justicia y que por consiguiente un juez no suele leer más de 10 páginas. En segundo lugar, una buena argumentación requiere ser directo y claro, es decir, contundente. Entonces, ¿para qué atosigar a los pobres empleados del sistema de justicia con cientos de páginas intragables?
Una hipótesis que se me ocurre consiste en que si bien un escrito muy extenso puede termnar por cansar a quien lo lee y permitirle apreciar a cabalidad los argumentos que sutentan la pretensión, encontrarse con muchas páginas escritas puede dar la impresión de que se está ante algo realmente valioso, trabajado a conciencia, y con rico apoyo doctrinal. Es decir, se usa muchas páginas para impresionar de entrada, si no se gana con los argumetos, mejor con la presentación.
Otra hipótesis que se me ocurre es que no lo hacen para impresionar al juez (quien ya sabe de estos trucos) y seguro sabe muy bien que una escrito ampuloso no necesariamente expresa arguentos serios y bien fundados, sino para quedar bien con el cliente, quien tendrá que pagar los honorarios de sus abogados gane o pierda, y en ese caso que por lo menos tenga la impresión de que sus patrocinantes no son ningunos vagos y que hicieron todo lo posible para que gane.
¿Paradójico no?: Si se dedican a hacer escritos del tamaño correcto sus argumentos pueden quedar mejor expresados y en tal sentido tener una mejor oprtunidad de ganar, pero ello es algo contingente. Podrían perder aun teniendo la razón y habiéndola expresado como se debe. Lo único que sí depende de ellos y está a su alcence es hacer un despliegue expectacular de medios a fin de dejar en claro que ellos sí hacen las cosas bien.
Ahora yo les pregunto ¿cuál es la mejor demanda que han visto en su vida?